sábado, 3 de marzo de 2012

¿Merece la pena? Si, creo que si.

Si vas andando por la calle y silban no te gires, si un coche pita no te gires, si oyes llantos o risas de niños tampoco te gires, la voz de tu madre diciendo: -¡Se te olvida la bufanda!-. No te gires, solo girate cuando te llamen por TU nombre o cuando oigas SU voz, solo en esas dos ocasiones habrá merecido la pena haber retrocedido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario